El Iztaccihuatl
Durante la semana pasada estuve un poco distraido en mis obligaciones tanto de la escuela como la de mi proyecto, y enfoque gran parte de mi tiempo en recopilar todo el equipo, mentalización y preparación física (no mucha) para realizar un proeza más en esta vida que me toco (no termine nuevamente en el bote).
Resultase que tiempo atras nos habían propuesto realizar la faena de subir al Iztaccihuatl, uno pensará: "triste cerro, que tan dificil puede ser...". Para callar a la mayoria de los incredulos, les comento que el preparar todo el equipo: sleeping bag, tienda de campaña, sudaderas, pants, ropa termica, comida, estufa, gorra, gorro, guantes, bufandas, cámara fotográfica, zapatos de montaña, piolet y crampones. Guau!!!! quien iba a pensar que para subir al mentado cerro, no lo iba a hacer uno en helicoptero sino caminando!!!!! Es cuando piensas no friegues la maleta ya pesa 15 kg!!!!!!
La Partida
Salimos el sábado 24 de Febrero (por cierto cumplia meses con mi novia) a las 7 de la mañana, estabamos todo el grupo (15 personas) todos con el equipo antes mencionado. Hicimos un viaje como de dos horas y media en el camión hasta la metropoli de Amecameca, donde comimos un último tentempie. Dejenme comentarles que desde ahí se veían preciosos los volcanes, el Popocatepetl deslumbraba por su enormidad y su gran fumarola, de lado izquierdo del Popo se veía el Iztaccihuatl, aquella mujer descansaba frente a mis ojos, esperando que fuera conquistada por su humilde servidor.
Después de este tentempie realizamos otro pequeño viaje de cuando mucho 40 minutos, hacía las faldas del cerro, en un pequeño sitio llamado "La Joya", este sitio fue el último donde estuve en un camión, desde ahí había un poco de bruma casi no se veía la montaña, pero en ocasiones se divisaba el vientre del mismo. El Iztaccihuatl se divide en partes: el pecho, el vientre (panza), rodillas.
Partimos de la Joya (3900 metros) como a mediodía, de ahí continuamos la caminata durante unas 2 horas para llegar a un descanso que se llama Cruz de rosas. Para llegar a este sitio, fue una enorme proeza, piedras, terreno accidentado, plantas con espinas y una empinada bastante dificil que con los 15 kg encima bien podiamos haber pensado en un regreso, pero el coraje y tenacidad nos hicieron elegir el buen camino. Lo impresionante era ver que tan cerca se comenzaba a ver la montaña. Esta subida al parecer había sido un tarea dificil pues ademas de su dificil terreno y angulo de inclinación, exigia mucha paciencia y control de respiración.
Pasando Cruz de Rosas, continuamos el recorrido, en un tramo no tan pronunciado, pero este si más largo en extensión, caminamos como hora y media hasta llegar a un zona llamada "Tumba burros", este sitio consistia en una subida también bastante pronunciada, pero el terreno además de accidentado, era muy flojo e inestable esta parte fue muy pesada y eran escasos 200 metros que lo caminamos en 45 minutos. Al pasar "Tumba burros" uno podría imaginar que ya estamos a punto de llegar cuando realmente todavia faltaban dos horas mas de camino...
Santo cielo!!!! Al subir Tumba burros, se observaba el siguiente paisaje, imaginense Mordor en el Señor de los Anillos. Ese era la descripción de este sitio, piedras sin forma por todos lados, cubiertas de neblina (realmente nubes), la altura de este sitio eran ya los 4500 metros, quien iba a pensar que estabamos todavía a escasos 200 metros del primer objetivo que era el albergue Ottis McCallister. Esta caminata me hizo imaginar en aquellos hombres en libro de Tolkien que caminaban, no más bien corrían tras los orcos. En fin yo me sentía Aragorn, claro más bien parecia un pobre hobbit que apenas podía con su alma.
Tras esta caminata de otra hora yo le calculo divise una preciosidad!!!! La Montaña el Iztaccihuatl!!!! se veía tan cerca y tan lejos, pero hermosa, justo en esos momentos de fatiga, desesperación y molestías, el sol salío por primera vez y me mostró lo que esperaba, que bello fue el observar tanta majestuosidad.
Llegando al campamento después de 6 u 7 horas de caminata, más o menos como a 4700 metros de altura, el Izta a nuestra espalda, Amecameca abajo y rodeado de piedras, ese fue nuestro campamento, cenamos y recobramos fuerzas para el otro día realizar la proeza de alcanzar el objetivo, la panza del volcán.
El domingo después de reponerse de una jornada larga, temprano 6 de la mañana, nos dirigimos hacía el glaciar, que impresión nieve!!!!! Caminamos durante 2 horas y media para llegar al glaciar, el camino hacia alla fue igual de accidentado pero era impresionante ver esa nieve y esas formas tan impresionante!!!! Antes de realizar la cumbre, entrenamos un poco sobre el manejo del Piolet y los Crampones, herramientas muy útiles para caminar por la nieve y como equipo de seguridad.
Ya en el glaciar, comenzamos a realizar la caminata. Hicimos 2 horas para llegar a la panza, donde el esfuerzo que uno realiza es brutal, es impresionante que 200 metros fueran tan pesados!!!! cada paso era un esfuerzo titánico para llegar a esa tan anhelada y ansiada cumbre. Despues de sufrir, sudar, llegamos a la cima, el dolor que traía en mis piernas, brazos, no se imaginan como me temblaba el cuerpo del esfuerzo, llegamos a la panza!!!! que espectaculo, afortunadamente no había mal tiempo. Todo se veía tan hermoso, caray, se veía el pecho y las rodillas, todo cubierto de una nieve blanca, las lagrimas salían de mis ojos al ver semejante espectaculo e incluso de alegría de haber cumplido esta primer meta...
El esfuerzo que realizamos ese pequeño grupo de 5 personas novatas en esta aventura fue sobrehumano, todos llegamos a la panza y cumplimos una meta. Esto me deja muchas enseñanzas y la mejor de todas es que no hay imposibles sino conciencias que nos limita... Muchas veces pense en tirar la toalla, pero no lo hice y tampoco tenia muchas opciones. Les recomiendo que alguna vez en sus días realicen algo similar. Es un reto digno de contarse y querer volver a realizar....
Vamos al Pico de Orizaba.
